viernes, 5 de marzo de 2010

El viejo sauce









El día de las tempestades
se asoma en tu mirada y
los jinetes del rencor
resbalan por tus mejillas.

Sentada tomas un sorbo
de impotencia alternado
con otro de rabía contenida,
clavando tus pupilas en el miedo.

La noche se hace larga despues del bombardeo,
y los escombros del dolor lapidan tu esperanza.
Un invierno se aproxima de humillación y miseria,
mientras recorres el vestíbulo de la desesperación.

El dolor desgarra tu espíritu en versos,
solo ellos alivian tu naufragio
salpicando tu alma de caricias y besos,
dandole un nuevo sentido al tiempo.

El silencio descompone el viento
en infinitos momentos de calma
mientras un sauce llora por tu alma.
Te sobrecojes y respiras profundo...

1 comentario:

  1. Gran maestro el dolor, que escribe sus lecciones en una pizarra de agua salada...
    Gran abrazo.

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