
Miserables y beodos, prostitutas y mendigos,
vagos, rateros, bandidos, pordioseros, peregrinos,
cantemos todos a coro, cantemos todos al oro.
Fantoches y papanatas, negociantes basureros,
ricos, pobres, embusteros, ratas y filibusteros,
cantemos todos a coro, cantemos todos al oro.
El oro padre del pan y madre de la incultura,
tesoro de piratas con gemelos y corbatas.
El oro que en las coronas hace relucir el sol,
primohermano del diamante, primohermano del carbón.
El oro que tapa bocas y rompe manos que amenazan,
el oro que en las verguenzas se encubre con el pudor.
El oro de los banqueros disfrazados de papel,
que compran el alma al peso y pone incienso en el burdel...
y a los cerdos, bién cebados, vuelve a darles de comer.
El oro padre del pan y madre de la incultura,
tesoro de piratas con gemelos y corbatas.
El oro que en las coronas hace relucir el sol,
primohermano del diamante, primohermano del carbón.
Vieja canción de un amigo de la adolescencia.
Quiero dejar constancia de ella sigue teniendo
mucho que decir, gracias Juán Luis "Cuqui"

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